jueves, 18 de septiembre de 2008

Obertura

Oración musicalizada
Ynés Franco / Enrique Mesías

Hermano, hermana, de la mirada baja
cuya lengua muchas veces no entiendo
quiero comprender tu mensaje en la vida real
aprendiendo a hablar contigo una misma palabra, un mismo sentir:
del anuncio de la justicia, de la dignidad, de la memoria.

Hermano, hermana,
de pueblo nativo, mestizo, moreno
tú que muestras el misterio fecundo
junto al maíz, a la yuca, al masato
sin tronos ni dominios
junto al dios del campo, del sol, del viento
quiero aprender a hablar contigo.

Hermano, hermana,
Que habitas en el vientre de la tierra
Con los pies curtidos, hinchados, de caminos
Con sueños de verdad, justicia y paz
Deshumanizado por nuestras comodidades
Quiero hacer memoria contigo.

Hermano, hermana,
que lloras por el engaño y amas en silencio
herido en tu infancia, violado en tu confianza,
Dios de reino, aquí y ahora,
quiero preguntar si aún estás aquí.

Hermano, hermana
la de la voz de justicia, el del reino aquí y ahora
quien duerme confiado por las noches
junto al Dios que levanta, seduce y enamora
el que abre su corazón por las mañanas
quiero cantarte reconciliación.

Hermano, hermana
mírame, puedo sentir, puedo llorar,
quiero exigir junto a ti
tu clamor sigue mordiendo mi corazón
para cambiar esta sociedad que no escucha,

para poner flores, sueños y amor en cada rincón.

El Labrador

Enrique Mesías / Eduardo Salas
La CVR propone que el gran horizonte de la reconciliación nacional es el de la ciudadanía plena para todos los peruanos y peruanas. A partir de su mandato de propiciar la reconciliación nacional y de sus investigaciones realizadas, la CVR interpreta la reconciliación como un nuevo pacto fundacional entre el Estado y la sociedad peruanos, y entre los miembros de la sociedad.
La CVR entiende que la reconciliación debe ocurrir en el nivel personal y familiar; en el de las organizaciones de la sociedad y en el replanteamiento de las relaciones entre el Estado y la sociedad en su conjunto. Los tres planos señalados deben adecuarse a una meta general, que es la edificación de un país que se reconozca positivamente como multiétnico, pluricultural y multilingüe. Tal reconocimiento es la base para la superación de las prácticas de discriminación que subyacen a las múltiples discordias de nuestra historia republicana.


Cuando era niño descubrí
que en mi interior puedo sembrar
todo el olor de la esperanza,
y puedo hacer que crezca en él
la fuerza de la libertad
que cambiará
lo que anda mal,
lo que anda mal.

Yo puedo ser el labrador
que abra la tierra que hay en ti,
y regalarte las semillas,
y con el agua de este amor
regarte el sueño de vivir,
siempre feliz,
sin maltratar
nuestro país.

Yo quiero ser el labrador
y que esta tierra sea mejor,
mucho mejor.

Amo mi tierra, mi país,
que me ata y me seduce
me alegra y me da paz
porque anida en sus entrañas
sueños de dignidad.
Amo mi tierra, mi país,
que me ata y me seduce
me alegra y me da paz
porque anida en sus entrañas
sueños de dignidad.

A Lucanamarca

Jaime Montoya A.
La CVR señala que miembros del PCP-SL y en especial su dirección nacional y su denominada jefatura, tienen directa responsabilidad por la comisión de crímenes de lesa humanidad en el marco de ataques armados contra la población civil, cometidos a gran escala o bien como parte de una estrategia general o planes específicos. El PCP-SL fue el principal perpetrador de crímenes y violaciones de los derechos humanos. Fue responsable del 54 por ciento de las víctimas fatales.
“Frente al uso de mesnadas y la acción militar reaccionaria respondimos con una acción: Lucanamarca, ni ellos ni nosotros la olvidamos, claro, porque ahí vieron una respuesta que no se imaginaron, ahí fueron aniquilados más de 80, eso es lo real (...) fue la propia Dirección Central la que planificó la acción y dispuso las cosas, así ha sido”.


La tarde se hizo penumbra,
el viento enmudeció,
=mudos la tierra y el cielo
presagiaban el dolor=.

Vienen de noche, en silencio,
con odio en el corazón,
=trayendo muerte en sus manos
trayendo desolación=.

Bajan de cerros y montes,
bajan con su desamor,
para matar la esperanza
para llenar de dolor.

Rostros envueltos de sombras
llegan con odio y rencor
empuñando armas, machetes
van a sembrar el terror.

Mi pueblo les dijo basta,
pueblo que busca la paz.


Entran rodeando la plaza
infunden miedo y pesar,
juntando hombres, mujeres,
su suerte en desdicha está=

Se oyen gritos y lamentos,
cuerpos tendidos están
voces pidiendo clemencia
vencidos por la traición.

Tiñen de sangre inocente
sacian violencia y crueldad
madres llorando a sus hijos
niños llorando orfandad.

Mi patria está de luto
sus hijos muertos están.

De tus cenizas resurgirás,
pueblo querido renacerás,
no más olvido, no impunidad
justicia, patria y verdad.

En Nombre de Dios

Eduardo Salas A.
La CVR ha recogido amplia evidencia de cómo en el combate a los grupos subversivos se cometieron gravísimas y masivas violaciones a los derechos humanos, lo que afecta en primer lugar a los gobiernos, que eran los responsables del conjunto de la acción del Poder Ejecutivo, del cual dependen las fuerzas del orden. Las violaciones más graves a los derechos humanos por parte de agentes militares fueron: ejecuciones extrajudiciales, desaparición forzada de personas, torturas, tratos crueles, inhumanos o degradantes. Entre estos, la CVR condena particularmente la práctica extendida de violencia sexual contra la mujer. Todos estos actos constituyen una deshonra para quienes fueron sus perpetradores directos y para quienes, en su condición de superiores jerárquicos, los instigaron, permitieron o encubrieron con mecanismos de impunidad.
La CVR afirma que en ciertos lugares y momentos del conflicto la actuación de miembros de las FFAA no sólo involucró algunos excesos individuales de oficiales o personal de tropa, sino también prácticas generalizadas y/o sistemáticas de violaciones de los derechos humanos, que constituyen crímenes de lesa humanidad así como transgresiones de normas del Derecho Internacional Humanitario.


Y quién te ha ordenado, hermano,
mancillar a la inocente,
y quién te ha mandado, hermano,
a las pobres maltratar.
No se agravia a la inocencia,
no se mancha, no se ultraja
la verdad no se extravía,
reaparece y florece.

Y quién te ha ordenado, hermano,
al amor acribillar,
y quién te ha mandado, hermano,
al humilde eliminar.
Que la sangre de los pobres
clama al cielo por justicia,
que la vida no se acaba,
no se muere, resucita

Y quién te ha ordenado, hermano,
a abusar con tu fusil,
y quién te ha mandado, hermano,
despreciar al campesino.
La justicia no es venganza,
el respeto no es bajeza,
al honor no se deshonra,
la razón no se acobarda.


En nombre de Dios, te pido,
yo te mando, yo te ordeno,
en nombre de Dios que te ama,
busca siempre la justicia,
no te pierdas, no te hundas.

Olvido Traicionero

Eduardo Salas A.
La CVR ha constatado que la población campesina fue la principal víctima de la violencia. De la totalidad de víctimas reportadas, el 79% por ciento vivía en zonas rurales y el 56 por ciento se ocupaba en actividades agropecuarias. Esta tragedia que sufrieron las poblaciones del Perú rural, andino y selvático, quechua y asháninka, campesino, pobre y poco educado, no fue sentida ni asumida como propia por el resto del país; ello delata, a juicio de la CVR, el velado racismo y las actitudes de desprecio subsistentes en la sociedad peruana a casi dos siglos de nacida la República.

Donde estarás, huauqqechallay,
tanto te busco y no encuentro,
maypicha wijchusunkiku
cha’skallata qjawaspayqui,
quién andará tus caminos,
quién curará tus heridas,
que lluvia te está mojando
para saciarte de tu sed.
Qué tierra, qué suelo extraño,
te ha escondido en su silencio.

Dónde estarás, hermanita
como piedra abandonada,
en qué paraje olvidado,
maypin kachkanki panillay,
qué flores te esconderán
que no te alcancen los odios,
qué nubes te cubrirán
para que no sientas frío.
Qué tierra, qué suelo extraño,
te ha escondido en su silencio.

Nos faltará tu alegría
para gozar de la vida,
nos faltará tu mirada
para gozar de la aurora,
nos faltará tu palabra
para gritar hasta el cielo,
nos faltará tu cariño,
nos faltarán tus enojos.
Qué tierra, qué suelo extraño,
te ha escondido en su silencio.


Olvido traicionero no me vas a ganar,
olvido rencoroso no me vas a vencer,
yo le espero siempre, kuskalla puriyku.

Todavía le quiero, yo nunca le olvido,
hasta la pajita verde humea su ausencia,
hasta el viento silba cantando su nombre.

Mi Profe

Ynés Franco O.
La CVR ha encontrado que el PCP-SL se aprovechó de ciertas instituciones del sistema educativo como principal cabecera de playa y que a través de ellas logró expandir su prédica y captar núcleos minoritarios de jóvenes de uno y otro sexo en diferentes partes del país. Si bien ofrecía a los jóvenes una utopía que les brindaba identidad totalizante, en el fondo los encerraba en una organización fundamentalista y opresora a través de cartas de sujeción a Abimael Guzmán Reynoso.La CVR ha comprobado que el Estado descuidó desde décadas el tema educativo. Tampoco neutralizaron el predominio de pedagogías tradicionales autoritarias.

Muy seria, siempre molesta
vienes a clase pa´ reprender,
nos dices que somos burras
por qué maestra, dime por qué.

Nos mandas a las esquinas,
ponte de espaldas, ponte de pie,
por qué nos humillas siempre
diciendo: ¡brutas!, riéndote.

Perdone, miss Isabel,
yo la respeto y Ud. por qué,
me lanza, pues, los castigos
por qué, no entiendo, no sé, no sé.

Me llamas por mi apellido,
o por un número, yo que sé
me dices que soy un negro,
o cholo y feo, que no se na´.

Me pides que te repita
todo`e memoria, de este papel,
me dices cabeza hueca,
que no aprovecho, que no, que no.

Disculpe profe Miguel
por qué no mira, por qué no ve,
me mira siempre hacia abajo
como si fuera menos que Ud.=

Silencio nos dice siempre
que somos chicos, que no hay que hablar,
y usted que lo sabe todo
no acepta nada, no escucha, no.

Demando, exijo, pido,
un profesor para miss Raquel,
pero para que le enseñe
que es el respeto el que da poder

Perdone pues, miss Raquel
yo la respeto y Ud. porque
no entiende que somos parte
de este presente, igual que Ud.

Por qué Cantamos

Eduardo Salas A.

La CVR constata que quienes gobernaron el Estado en ese período carecieron de la comprensión necesaria y del manejo adecuado del conflicto armado planteado por PCP-SL y el MRTA, tanto el gobierno del presidente Belaúnde como el del presidente Alan García erraron al no aplicar una estrategia integral, para hacer frente de un modo eficaz y dentro de sus propios marcos democráticos a la subversión armada y al terrorismo. El gobierno de Acción Popular toleró estas violaciones de derechos humanos, el gobierno del APRA tuvo grave responsabilidad política, sin perjuicio de otras responsabilidades que de manera individual sean determinadas en otras instancias judiciales nacionales o internacionales.
En los últimos años del gobierno de Fujimori el conflicto armado interno fue manipulado con la finalidad de hacer que el régimen permaneciera en el poder. Ello sumió al país en una nueva crisis económica y en abismos de corrupción, descomposición moral, debilitamiento del tejido social e institucional y una profunda desconfianza en la esfera pública.
El sectarismo y la ineficacia de los partidos y de los independientes que conformaban IU, así como la dificultad para poner los intereses del país por encima de los grupos o personalidades que la integraban, impidió que ella fuera un frente programático que representara y ofreciera una alternativa de transformación pacífica y democrática a sus militantes y al país. A la CVR le ha sido dado constatar que, en muchos casos, la mayoría oficialista de los congresos post golpe, no sólo abdicó de su función constitucional de fiscalización, sino que avaló y promovió el encubrimiento y la impunidad.

Ud. preguntará, con aire sorprendido
qué es aquello que disuena
con los sueños de hoy en día,
si la dirección es una
para qué mirar al lado,
y seguro pensará, que pena,
son los lastres del pasado.

Ud. argumentará con aire displicente
que no es tiempo de romanzas,
ni de cursis boberías,
sólo hay que mirar la historia
desde hace dos mil años,
y quizá hasta dirá, que pena,
tanto tiempo echado al aire.

Cantamos porque el tiempo,
porque el aire y porque el sol,
porque hay aliento en la ternura
que la lluvia nos dejó.
Que no hay perdón sin sueños,
que no hay sueños sin amor,
que es más grande el cariño
que el silencio más mordaz.

Y ahora, Ud. replicará, con aire preocupado
qué de bueno puede haber
en soñar inalcanzables,
que es un daño multiforme,
pues de ahí nacen frustraciones,
y quizá hasta pedirá que alguien
le ponga solución.

Cantamos si es posible,
porque hoy y porque aquí
porque estamos en los días
que la historia nos guardó.
Que el amor es la consigna
que al futuro hay que heredar,
que de a dos se anda parejo
y de a tres se logra más.

Cantamos porque el tiempo,
porque el aire y porque el sol,
porque hay aliento en la ternura
que la lluvia nos dejó.
Que no hay perdón sin sueños,
que no hay sueños sin amor,
que es más grande el cariño
que el silencio más mordaz.
Por qué cantamos, Ud preguntará ====

Morena Esperanza

Jaime Montoya A.
La CVR ha constatado el papel de las iglesias Católica y evangélicas durante el proceso de la violencia, como actoras que contribuyeron a proteger a la población de crímenes y violaciones de derechos humanos. Muchas vidas fueron salvadas y muchos otros atropellos fueron impedidos gracias al concurso de estas organizaciones cuyo papel fue demandado y reconocido ampliamente por la población, sin embargo, la defensa de los derechos humanos no fue firme en el arzobispado de Ayacucho durante la mayor parte del conflicto armado. Durante buena parte del conflicto dicho arzobispado puso obstáculos a la labor de organizaciones de la Iglesia vinculadas al tema, a la vez que negaba violaciones de los derechos humanos. La Comisión deplora que algunas autoridades eclesiásticas de Ayacucho, Huancavelica y Abancay no hayan cumplido con su compromiso pastoral.
Asimismo, la CVR ha concluido que las iglesias evangélicas cumplieron también un valioso papel de protección de los derechos humanos, principalmente a partir de sus instancias de coordinación nacional. Sin embargo, lamenta que algunas comunidades evangélicas no se hayan hecho eco de la defensa de los derechos humanos.


Pueblo que Dios ha escogido
para mostrar su verdad,
mostrar a toda su gente
que lucha por la igualdad.
Trabajando muy unidos
codo a codo, sudor con sudor,
caminando entre penumbras
abrimos paso a tu luz.

Morena esperanza,
eres raza que se une en la fe,
morena esperanza,
raza que luchas por ser
un pueblo que busca la vida,
trabajando por su libertad,
haciendo de la justicia
su bandera de paz =.

Cada día Señor con nosotros
te muestras en el andar
animas la esperanza
de nuestro caminar.
Tu presencia en el pueblo
es la sabia que nutre el amor,
patria que amanece
y crece fraternidad


Esperamos con ansia y coraje
alcanzar tu reino de paz,
luchamos día a día,
contra el hambre y el dolor.
Es tu pueblo que comparte
es tu pueblo que quiere vencer
una morena esperanza,
esperanza de libertad.

Los Caminos del Perdón

Elegía - Oración 1

Eduardo Salas / Enrique Mesías


La CVR es conciente de que el conflicto armado interno intensificó hasta niveles insoportables el miedo y la desconfianza, que a su vez contribuyeron a fragmentar y atomizar la sociedad. En esas condiciones, el sufrimiento extremo ha causado resentimiento y ha teñido de recelo y violencia la convivencia social y las relaciones interpersonales.
La CVR ha constatado que toda una generación de niños y jóvenes ha visto truncada o empobrecida su formación escolar y universitaria como resultado del conflicto; ellos merecen atención preferente del Estado.



Mucho tiempo hemos caminado solos,
pensando que estábamos solos,
queriendo estar solos, afirmando estar solos.
No nos hemos mirado en tus manos,
no hemos visto por tus ojos, no hemos sentido con tu llanto,
no hemos hablado con tu lengua,
hemos sido soberbios en nuestra marcha,
redime nuestra culpa, libera nuestro pecado.

CHASQUIYKUWAYKU, RECÍBENOS

Hermano de lengua ajena a la mía,
hermana de costumbres distintas a las mías,
huauquellay, panallay que habitamos nuestro país,
míranos con cariño, también somos débiles,
trátanos con ternura, a veces somos indolentes,
cura nuestra insolencia, limpia nuestro desprecio,
queremos caminar contigo hermano, hermana.

KJUYAYKUWAYKU, PERDÓNANOS

Hagan justicia al pobre, al huérfano,
traten justamente al desvalido y al menesteroso,
a la desvalida y a la menesterosa,
liberen a cada pobre y a cada indigente
y sálvenles de las garras del impío, de la impía
Yavé juzgará con justicia al humilde y a la humilde,
y con equidad a cada pobre de la tierra.

La verdad es única y la hacemos nuestra,
la justicia es para todos y todas y es nuestra búsqueda,
la reparación de los daños es nuestra tarea,
mirarnos con respeto es nuestra urgencia.
No creemos en la venganza para construir la vida;
no creemos en la traición para construir la paz.

CHASQUIYKUWAYKU, RECÍBENOS

Que el olvido no cubra las injusticias,
que la exclusión no nos aleje de cada compatriota
que los daños sean reparados,
que la vida siga creciendo,
que la verdad se mantenga siempre encendida.

KJUYAYKUWAYKU, PERDÓNANOS

Entonces el Señor me dijo:
“Habla en mi nombre a estos huesos.
Diles: ‘Huesos secos, escuchen este mensaje del Señor.
El Señor les dice:
Voy a hacer entrar en ustedes
aliento de vida, para que revivan.
Les pondré tendones, los rellenaré de carne,
los cubriré de piel y les daré aliento de vida para que revivan.

Entonces reconocerán ustedes que yo soy el Señor.’ ”

De Rodillas

Eduardo Salas A.

De rodillas alabo tu nombre,
Padre y Madre de la gente humilde
por la vida que has querido crear,
por la tierra que regalas a tu pueblo,
por la gente que ha aprendido a amar.

De rodillas alabo tu nombre,
Padre y Madre de la gente sencilla
por la ternura que recibo en tu nombre,
por el cariño y las palabras de mi gente,
por el amor que se encuentra al compartir.

De rodillas alabo tu nombre,
Padre y Madre de pueblos solidarios,
por la lucha, las ganas y el coraje,
por la entrega y la defensa de la vida,
porque no mueren nuestras ganas de amar.

De rodillas alabo tu nombre,
Padre y Madre de cada marginado,
porque has posado tu mirada en cada pobre
y no te olvidas de algún nombre excluido
y resucitas en cada redimido.

De rodillas alabo tu nombre,
Padre y Madre de entrañas amorosas,
que te anuncias en un sí de mujer,
que te muestras victorioso en las humildes,
las que luchan, las que sueñan, las que aman.

De rodillas alabo tu nombre,

Padre y Madre de mi país amado.

Elegía - Oración 2

Eduardo Salas / Enrique Mesías

Yo les hablé como él me lo había ordenado.
Y mientras les hablaba, oí un ruido:
era un terremoto, y los huesos comenzaron a juntarse unos con otros.
Y vi que sobre ellos aparecían tendones y carne,
y que se cubrían de piel. Pero no tenían aliento de vida.
Entonces el Señor me dijo:
“Habla en mi nombre al aliento de vida, y dile:
‘Así dice el Señor: Aliento de vida,
ven desde los cuatro puntos cardinales
y da vida a estos cuerpos muertos.’ ”
Yo hablé en nombre del Señor,
como él me lo ordenó, y el aliento de vida vino y entró en ellos,
y ellos revivieron y se pusieron de pie.

CHASQUIYKUWAYKU
KJUYAYKUWAYKU,
KUSKALLA PURISUN

RECÍBENOS,
PERDÓNANOS,
JUNTOS CAMINEMOS.

CHASQUIRIKUSUN,
KJUYARIKUSUN
KUSKALLA PURISUN =

Una patria nueva necesita de todos y de todas,
una patria justa se construye para todos y para todas,
una patria libre se consigue para todos y para todas.

Vamos a refundar nuestro país
vamos a vivir en la verdad,
vamos a reparar todos los daños,
vamos a conquistar la libertad. =

Vamos a vivir con cada compatriota
como personas muy queridas de nuestra patria,
que nadie se sienta excluido,
que nadie se sienta marginada,
que el abrazo grande de nuestra fraternidad
alcance para todos los peruanos y peruanas,
especialmente a aquellos a quienes hemos olvidado.

Vamos a refundar nuestro país
vamos a vivir en la verdad,
vamos a reparar todos los daños,
vamos a conquistar la libertad. =

Nuestro destino es único,
nuestro país es único y alcanza para todos y para todas
por eso no queremos ausencias que no se sientan,
no queremos silencios de voces no escuchadas.
Que en nuestras casas nunca falta la ternura para cada persona,
que en nuestros pueblos nunca falte el respeto para todos y todas.
que la luz encendida por la verdad nunca se apague .

Patria, País, Hogar

Eduardo Salas A.

Ya no te quiero ver
entre espantos, con silencios, con angustias, con horror.
Ya no te quiero ver
asustada ante tiranos, ante las armas, ante el dolor.
Quiero enjugar todos tus olvidos,
mis omisiones, mi libertad
te quiero libre de tus temores,
fundir traidores, el desamor.

Ya no te quiero ver
desdeñosa, despectiva, de tus palabras, tu propia voz.
Ya no te quiero ver
avergonzada de tus raíces, tu piel cobriza, tu propia piel.
Quiero entonar en un mismo coro
en voz unida, en voz nativa,
los rostros varios, los mil colores,
pueblo orgulloso, altivo y fiel.

Patria, país, hogar,
lugar hermoso que mi Dios me regaló
blanco y rojo de gente buena
lugar de justos, lugar de paz. =

Ya no te quiero ver
corroída por la mancha, por la angurria, el poder.
Ya no te quiero ver
corrompida por la trampa, por la inquina, la traición.
Quiero escuchar tu voz valiente,
gritar sin miedos, lavar sin pausas,
los desperdicios de tiempos sucios,
mirarte limpia, honrada y leal.

Ya no te quiero ver
excluyendo, separando, aislando, marginando.
Ya no te quiero ver
olvidando, indiferente ante los pobres y su clamor.
Quiero verte salir airosa
con las humildes, con los sencillos
edificando las dignidades,
ternura viva, amistad, calor.

Patria, país, hogar,
lugar hermoso que mi Dios me regaló
blanco y rojo de gente buena
lugar de justos, lugar de paz. =

Ya no te quiero ver
temerosa, en silencio, con sospechas, con traición.
Ya no te quiero ver
entre sombras, entre llantos, en tinieblas, en temor.
Quiero enlazar tus manos juntas,
quiero estrecharte, sentir calor,
quiero verte parir alegre

los rostros nuevos, gente de paz.

Comunidad

Eduardo Salas A.

La CVR señala que, debe reconocerse que la violencia, con todo su rigor, no fue capaz de destruir la capacidad de respuesta de la población. En numerosas ocasiones, ante la destrucción de redes sociales tradicionales y el asesinato masivo de dirigentes, las mujeres asumieron nuevas responsabilidades y lanzaron al país el reto moral de reconocer la pérdida de miles de sus hijos en masacres y desapariciones. Dirigentes jóvenes reconstruyeron muchas de las comunidades más afectadas y se pudo comprobar que muchas comunidades habían sido capaces de resistir a la violencia a través de la autodefensa y también con alternativas de paz y procesos de micro-reconciliación.
La Comisión advierte que ningún camino hacia la reconciliación será transitable si no va acompañado de un ejercicio efectivo de la justicia, tanto en lo que concierne a la reparación de los daños sufridos por las víctimas cuanto en lo relativo al justo castigo a los perpetradores y el consiguiente fin de la impunidad. No se puede construir un país éticamente sano y políticamente viable sobre los cimientos de la impunidad.


Pongo mi esperanza entre tus manos,
cojo entre las mías tus anhelos,
llevo entre mis penas tus pesares,
tus angustias, tus dolores.
Tú eres mi hermano, eres mi hermana,
nuestro Dios amante te ha escogido,
tú mi fortaleza y mi confianza,
eres mi pueblo, mi comunidad.

Nadie quede atrás, no es posible,
nadie se nos muere en el olvido,
pueblo que extravía su memoria
no halla puerto para ser feliz.
Juntos lograremos la justicia,
Juntas lograremos nuestra paz,
Pueblo solidario, Dios presente,
Dios cercano, Dios amor.

Juntos somos vida, juntas somos fuerza,
Dios nos llama a todos a vivir.
Este es nuestro Reino, este es nuestro cielo,
nuestro Dios está aquí.

No le falte a nadie el cariño,
nadie duerma sin poder comer,
nuestro Dios nos manda, nos ordena
den a todo el mundo de comer.
La justicia siempre es la medida
de la paz que habremos de alcanzar,
la ternura es la presencia viva,
las entrañas del amor de Dios.

Aquí luchamos por nuestros derechos,
las mujeres tienen dignidad,
nuestro Dios nos urge y acompaña,
nos protege y quiere vernos bien.
Vamos que el destino es ser felices,
la cruz que anuncia que la vida es nuestra,
amor de un Dios que siempre nos redime
que nos salva y nos hace vivir.

Construiremos la Vida

Eduardo Salas A.

Toma, Señor, mi vida,
en tu amor me abandono, Señor,
haz de mi lo que quiera tu gracia
eres fiel, me has buscado, Señor.
Toma, Señor, mis amores,
mi esperanza recibe, Señor,
mi país, amorosa obra tuya,
tu creación que me invita a servir.

Construiremos la vida, Señor,
cielo nuevo, nuevo amanecer,
gente buena dispuesta a amar,
gente libre que viva en libertad.
Forjaremos la vida, Señor
levantaremos tu pueblo, mi Dios,
Tú nos das el coraje, el valor
nuestra paz, nuestra luz, nuestro Dios.

Toma, Señor, mis desvelos
pequeñez que se humilla ante ti,
me presento desnudo a tu amor,
pecador que confía en su Dios.
Toma, Señor, mis errores,
purifica mi alma, Señor,
y aparta de mí los temores,
de buscar en mi pueblo el calor.


Toma, Señor, mi alegría,
muchas manos tejiendo la paz,
son mil voces pidiendo justicia,
todo es tuyo y vuelve hacia Ti.
Toma, Señor, mis anhelos,
por vivir nuestra fraternidad,
compañía y aliento en la lucha
aparece en mil rostros, Señor.

Misioneros

Eduardo Salas A.

Ya empieza el camino, la tarea, la misión,
anunciar el Reino, anunciar la redención,
nadie falte en casa, nada falte en tu hogar,
ama y no te canses Dios nos ama de verdad.

Por donde vayamos cantaremos su amor,
por donde nos lleve, construiremos nuestra paz,
a cuidar la vida, nadie nos podrá quitar,
danos Dios querido fuerzas para continuar.

Que lindo es un pueblo unido,
que no se cansa de compartir,
Señor de nuestra esperanza
nos acompañas al caminar.=

Que lindo es un pueblo cuando quiere avanzar,
que linda su gente cuando quiere florecer,
luchan muy unidos todos en comunidad,
Dios que vives libre en tu pueblo en libertad.

Acabar el llanto, vamos todos a vivir,
acabar el hambre, acabar con la maldad,
esta tierra es nuestra, nadie nos podrá quitar,
Dios que nos protege, no nos quiere abandonar.


Juntos, muy unidos, lucharemos sin cesar,
juntas, muy unidas, codo a codo a trabajar,
ven, dame tu mano, hoy te quiero abrazar,
ven, dame tu fuerza, nos tenemos que ayudar.

Que no haya silencios, no se callen por temor,
que no hayan más dudas Dios escucha nuestra voz,
brille su justicia, brille el sol, brille la luz,
Dios tú nos amparas, no nos dejas de animar.

Te digo que Sí

Ynés Franco O.

Entre los rostros del Dios sencillo
te revelaste para exigirnos
con corazón humano
ser portadores de la justicia
de la esperanza.

Y te posaste en nuestras vidas
para gestar mil amaneceres
con miradas limpias
con manos limpias, con mi cansancio
con la esperanza.

Cómo decirte que no
si me entregaste tanto,
como decirte quizás
si ya floreces con sudor en la frente,
cómo voltear la mirada
si emanas sol con la justicia.

Señor, mi Dios, corazón humilde,
estoy dispuesto a caminar
la tierra que es tu regalo
justicia erguida, mirada limpia
tu creación.

Señor, mi Dios corazón humano
me lleva, me envuelve tu espíritu,
descansaré en tu pecho
llegada la tarde, llegada la paz
y la justicia.

Te digo que sí
pues me entregaste tanto,
te digo que sí
porque floreces con sudor en la frente
te digo que sí
porque nos amas en la justicia.

Madre de los Dolores

Eduardo Salas A.

Maderos en cruz, regados de llanto,
desprecios y olvidos que niegan cariño,
mujer maltratada, indolencia y traición
soledad y abandono, escarnio y dolor.

Madero escogido y traído entre sombras
la tierra que grita se acaba, se muere
poder que sonríe, se burla y humilla
abusos que traen más muerte en cruz.


Madre del Salvador,
Señora de los dolores
de pie junto a la cruz, al dolor
una espada atravesó tu corazón

Madre del Salvador,
Señora de los dolores
amor que no calla, estremece
esperanza de un nuevo amanecer


Dolor de los pobres que claman al cielo,
riquezas que crecen a costa de hambres,
caminos manchados con sangre inocente,
justicia torcida que al pobre condena.

Lamento de pueblos que gritan al cielo
burlando los cercos que excluyen, separan,
verdad sepultada entre luces que asombran,

el grito callado de quien no nació.

Señor de un Pueblo Vivo

Eduardo Salas A.

Hoy venimos a tu mesa
te queremos bendecir,
porque compartes tu vida
porque repartes tu pan.
Tu cuerpo es alimento
para nuestra libertad,
tu vida es fuente viva
que anima nuestro luchar.

Señor de un pueblo vivo,
compartimos hoy tu pan,
Señor de nuestro hogar,
compartimos nuestro amor.

Señor de la alegría,
nos unimos pa’ cantar
Señor de la esperanza,
nos unimos pa’ luchar.

Vamos a compartir,
el abrazo y la amistad,
el cariño y el amor
de un pueblo en libertad.
Cada día un riesgo nuevo,
pa’ vencer la soledad.
cada hora un desafío,

pa’ vivir en unidad.

Dulce Señora

Eduardo Salas A.

Dulce Señora, mamita linda,
Virgen María te cantamos hoy,
tú has caminado por nuestra tierra
cargando a tu hijo, nuestro Señor,
Entre tu pueblo brote el cariño,
amor que limpie el sufrimiento
entre tu pueblo retoñe siempre
la vida justa, la vida en paz.

Madre morena, madre sencilla,
mamita humilde, madre de Dios,
mujer del pueblo que lucha y ama
y que construye su libertad.

Dulce Señora, mamita linda,
Virgen María te cantamos hoy,
tú acompañas al pueblo pobre,
tú has vivido con su dolor.
Nuestro cansancio no es olvido,
es larga marcha de un pueblo alegre,
por construir una tierra justa,
tierra que viva en fraternidad.

Dulce Señora, Virgen María
hoy te cantamos con alegría,
ha florecido de tus entrañas,
buenas noticias de nuestro Dios.
Que el sufrimiento no es por siempre,
y no es regalo de nuestro Dios
la cruz de tu hijo, nuestro Jesús,

es fuente viva de salvación.

Cruz de Libertad

Eduardo Salas A.

Entre sombras que envuelven y oscurecen,
cuando el mal nos tienta y envilece,
nuestra voz te grita y te reclama,
por olvidos, por silencios y omisiones.

Cuando ahogan el clamor de los humildes
y vencidos por el llanto y la impotencia
nuestros puños soberbios se levantan,
traicionados por modelos y adelantos.

Es tu cruz, Jesús nuestra esperanza,
el camino y la prueba de tu amor,
de la muerte renace la vida,
nuestra espera llega cierta a su final.

Es tu cruz, Jesús nuestra confianza,
es la luz que alumbra el corazón,
que libera, que acaricia y hace nueva
tu promesa y funda nuestra libertad.

Si el desprecio margina a cada pobre,
y el maltrato segrega a los sencillos,
la riqueza cimenta sus poderes
olvidando, indolente, a cada humilde..

En el cansancio, al brotar la indiferencia
y cercados de egoísmo y de miseria,
al caer de la tarde entre silencios

y quebrada toda fraternidad.

Volver

Eduardo Salas A.

Escúchame Señor
mi voz te nombra, Padre
mi sangre te llama a tí
no hay verdades, hay silencios,
no hay amores, hay temores
necesito tus palabras,
escúchame, tu hijo soy.

Recíbeme Señor
cansado vengo, Padre
estoy débil, ya no espero
no hay caminos, hay promesas
no hay certezas, hay rivales
necesito de tu aliento
recíbeme, tu hijo soy.

Y brillare, y cantaré,
renaceré y volveré
a la vida y al calor,
a la historia y al amor
con mi pueblo volveré,
con mi padre viviré.

Ampárame Señor
soy un mundo que se acaba
es preciso que abras tus brazos
no hay amigos, hay extraños
no hay hermanos, hay fortunas
necesito tu cariño
ampárame, tu hijo soy.

Seguir tu Camino

Jaime Montoya A.

El nos llama a anunciar
su amor por toda la tierra,
y a todos los oprimidos la libertad.
Habrá más igualdad
que ya no existan fronteras
que es el Señor quien camina en nuestro andar.

Derrama en nosotros Señor,
tu fuerza, tu amor y tu paz,
y sepamos gritar tu verdad
que tu reino en los pobres está.

Si nos invade el temor
y acaba nuestra esperanza
será tu cruz nuestra fuerza para continuar.
Cuando la libertad
se ausente en los corazones,

será tu cruz el camino a la verdad.

Súplica de Amor

Eduardo Salas A.

Acepta, Señor, mi oración
este ruego es mi súplica de amor
ella es madre, es amiga y compañera
es tu imagen, es tu fuerza, ella es alma,
es coraje y serena plenitud
acuérdate siempre de ella, Dios nuestro
ella es prueba de tu amor.

Acepta, Señor, mi oración
este ruego es mi súplica de amor
él es padre, es amigo y compañero
es tu imagen, tu ternura, tu cariño,
lleva en él nuestras angustias y esperanzas,
que no le falte tu aliento, Dios nuestro
él es prueba de tu amor.

Acompáñanos y bendícenos
en tu amor queremos vivir,
fortalécenos y abríganos
por tu pueblo vamos a trabajar.

Acepta, Señor, nuestra oración
nuestro ruego, nuestra súplica de amor
nuestros hijos, nuestras hijas son tesoro,
son camino, esperanza e ilusión,
protégeles del mal que les acecha
que construyan su libertad, Dios nuestro

les aguarda el porvenir.

Madre y Compañera

Jaime Montoya A.

Mujer sencilla, humilde de los pobres,
amiga buena del diario caminar.
acompañas los intentos de tu pueblo
y tu presencia nos renueva en nuestro andar.

Mujer de fe, valiente, decidida,
aceptaste ser la madre del Señor
encarnaste al esperado de los tiempos
y gritaste un nuevo canto al Creador.

Ven, Virgen y madre a acompañar
nuestras luchas y trabajos por lograr
una tierra nueva, una nueva humanidad
patria que nos una en libertad.

Sensible a los clamores de tu gente
templaste el alma de nuestro Salvador
la esperanza reflejada en tu mirada
y en tu pecho guardas todo con amor.

Acompaña y fortalece nuestras vidas,
protégenos de errar en nuestro andar,
ilumina nuestras sendas con tu ejemplo
y encamínanos al reino del Señor.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Buscando a Dios

Jaime Montoya A.

Cuando quieras con Dios conversar
y a tu puerta te piden pan,
no temas dejar tu oración
cambiando a Dios por Dios.
Y si encuentras en tu camino
enfermos y heridos de amor,
debes sentir su dolor,
es el grito que clama a Dios.

El amor es fortaleza
como fuente sin final,
que agita en sus aguas bondad,
ternura y caridad,
fecunda en los pobres la paz,
justicia y libertad.

Cuando quieras a Dios encontrar
y te canses de tanto esperar
basta bajar la mirada
para hallarlo en el dolor.
Él sufre las injusticias,
los despojos, el desamor,
y espera que puedas forjar
igualdad y dignidad.

Caminos de Misión

Eduardo Salas A.

Nuevos caminos, nuevos senderos
se abren caminando
voces que anuncian la nueva vida,
voces de esperanza.

Dios ha venido, nos ha amado,
nos ha liberado,
manos que juntas forjan destinos
al vivir unidas.

Paso con paso, mano con mano,
vamos anunciando,
Dios que nos unes, amigo, hermano,
nuestra es esta tierra.

Voces con voces, marchas y aliento,
vamos construyendo
Dios que nos unes, amigo, hermano,
nuestro es el futuro.

Anunciaremos, denunciaremos,
fieles a tu reino,
sanar los cuerpos, curar las almas,
forjar dignidades.

Vamos de nuevo, nuevos caminos,
nuevas realidades,
el mismo Cristo, la misma fuerza,

su reino en nosotros.

Canción para mi Dios

Eduardo Salas A.

Con nuestro canto recién nacido
entre los surcos de nuestras tierras,
Te alabamos, Señor.

Con nuestro aliento recién gastado
por la alborada que hemos forjado
Te alabamos, Señor.

Un canto nuevo para mi Dios,
un canto libre del corazón,
canción que me hace al fin revivir,
canción que ansío, llegue hasta Ti.

Un canto nuevo para mi Dios,
un canto libre del corazón,
canción que ruego en mi oración
canción que canto a Ti mi Señor.

Con nuestros pasos en larga marcha
hacia la nueva tierra de todos,
Te alabamos Señor.

Frágiles vasos que no se quiebran
con la amargura de tanto olvido,
Te alabamos, Señor


Con la confianza de haber amado,
con la ilusión que nos ilumina,
Te alabamos Señor.

Con el contento de haber vivido,
de haber bailado, de haber reído.
Te alabamos Señor.

Caridad

Eduardo Salas A.

El amor del Señor, nuestro Dios, esté contigo,
esté contigo al momento de entrar
y ofrecerte mi amor,
la ternura de un Dios que nos ama,
que nos abriga
que nos acerque a sentir en la piel
nuestra fraternidad.
El amor del Señor, nuestro Dios, esté contigo.
esté contigo.

Que su Espíritu sea en tu vida, nuestra alegría,
nuestra alegría que nunca nos falte al vencer el dolor,
que tu risa contagie el silencio, doblegue el olvido,
que tu pobreza es lugar preferido para el Salvador,
que su Espíritu sea en tu vida, nuestra alegría.
nuestra alegría.

Que tu vida perdure en el tiempo como promesa,
como promesa de un Reino que atrae
y hemos de alcanzar,
que tu voz, tu clamor que demanda,
conquiste la vida,
que nos redima y abrace en el fuego
de nuestro Dios.
Que tu vida perdure en el tiempo como promesa.
como promesa.

Dejar a Dios

Eduardo Salas A.


Mi convento, mi casa, mi hogar,
son las calles donde te encontré
=donde el hambre, el frío, el dolor,
no te dejan crecer ni vivir=.
Mi esperanza, mi norte, mi amor,
son el verte jugar y reír,
=y vencer a la noche y al mal
la condena que te hacen sufrir=.

Señor de nuestra historia
escondido en cada pobre,
Señor de nuestra vida
que nos llamas a vivir.
Señor, nuestra alegría,
nos envuelves en tu amor
amigo de cada pobre
nos esperas al final.

He dejado el templo al venir
y pendiente está mi oración
=he escuchado mi nombre en tu voz,
tu dolor que me anima a ser fiel=.
No pretendo ser más de quien soy,
no procuro mi alma salvar,
=no me basta el amor a mi Dios,
mientras tú no lo puedas amar=.


He gozado el favor de mi Dios,
ha posado sus ojos en mí,
=y mi postro humilde a sus pies,
sumisión, pequeñez, gratitud=.
Me ha elegido a servir, a vivir,
construir nueva fraternidad,
y unirme a la voz de los pobres,
y clamar hasta hacernos oir=.

Cual Jornalero

Ynés Franco O.


Servir con nuevo amor es lo que quiero,
abriendo mi corazón al mundo entero,
cual vicentino, cual misionero,
=entre los pobres y los enfermos=.

Voy recorriendo caminos, distancias, destinos,
te llevo en la voz,
=tú eres quién lleva el abrigo,
Vicente te sigo, me quedo en amor=.

Vives en las multitudes, Vicente me llamas,
me pides clamor,
=tengo confianza, te sigo,
te digo sin miedos, el pobre es mi Dios=.

No es imposible, yo quiero,
Vicente de mi alma que vengas a mí,
=para mostrarme al Dios vivo,
que clama mi entrega, mi vida hoy aquí=.

Cada mañana deseo seguir tu camino,
seguir a mi Dios,
=pero en despojo de todo,
sin poses ni tronos, al pobre, Señor=.

Para Luisa

Ynés Franco O.

Al caer la tarde mi buena Luisa te nombro,
cuando por los caminos tu imagen tierna en mi hombro.
nos dices que los pobres somos benditos de Dios
nos brindas tus cuidados, tu protección y tu amor.

Siembras en nuestra tierra semillas de caridad,
eres Santa Luisa de Marillac muy fecunda
vienes, nos animas con corazón de servicio,
eres manantial, mujer que cura miserias.


Te tiñes de despojos de los enfermos, de olvidos,
de los necesitados, abandonados, esclavos,
te dicen buena madre los campesinos humildes
y los encarcelados, los huérfanos, los mendigos.

Eres el manantial pues de un gran pozo fecundo
fuerte de fortaleza, mujer vestida de cielo,
te pierdes en mil campos, labrando, arando justicia,
en nombre de mi Dios, pequeño, humilde, sencillo.


Creo muy firmemente que sólo ahora comienza
esta gran obra nuestra que todo el mundo comenta,
Luisa, te hiciste pobre en nombre de nuestro Dios,
para enseñar al mundo lo que es amar al Señor.

Cantemos todos juntos, que nadie se quede mudo
que en este mundo todo se puede hacer con amor,
levántense los pobres, los presos, huérfanos, todos,
los enfermos del mundo, Jesús está con nosotros.

Servidores de los Pobres

Eduardo Salas A.

Mientras haya unas manos que demanden mi amor,
si en su mesa hay ausencia de trigo y calor,
mi cansancio es ofrenda que te haga sentir
Dios hermano, Dios amigo, Tú nos haces vivir.

Mis palabras no cuentan si te debo amor,
tengo en mí tus dolencias, siento tu desamor,
tu pobreza es camino para hallar a mi Dios,
Dios hermano, Dios amigo, Tú nos haces vivir.

Quiero ser en cada pobre, humilde servidor,
que su voz y su esperanza me marquen la piel,
Dios querido nos consagras tu justicia a obrar,
patria nueva, ternura, nueva fraternidad. =

Si el mal te consume y te aflige el dolor,
y la muerte te apremia a tu vida abreviar
tenga alivio y tus penas pueda consolar,
Dios hermano, Dios amigo, Tú nos haces vivir.

No me basta el amor que profese a mi Dios,
si no puedes cantar y su gloria gozar,
que Dios mismo te cubra y te vista de amor,
Dios hermano, Dios amigo, Tú nos haces vivir.

Quiero ser en cada pobre, humilde servidor,
que su voz y su esperanza me marquen la piel,
Dios querido nos consagras tu justicia a obrar,
patria nueva, ternura, nueva fraternidad. =

Canción Vicentina

Eduardo Salas A.

Vicentina que amas la vida,
Vas en busca del Dios que te amó,
Cada pobre una puerta que se abre
Para entrar en la gracia de Dios.

Por vestido tendré la pobreza,
y mi manto será el cielo azul,
el cariño de Dios que me cubre,
que me cuida y que me hace vivir.
Mi cobijo será el trabajar,
y ofrecer el cariño de Dios,
cada pobre sanada, amada,
gracia nueva, nuevo amanecer.


Cada paso al frente en la tierra
mujer libre que viene a anunciar,
la noticia de un Dios que ha venido
a buscar en los pobres su hogar.
Mi oración, mi alimento y mi vida,
será el bien que te dé plenitud,
vida digna, fecunda, en gracia,
cercanía al corazón del Señor.

Cada pobre que sufre me llama,
sus dolencias serán mi dolor,
su reclamo, la voz que nos guíe
a encontrar el clamor del Señor.
Viviré anunciando la vida,
buscaré la justicia y la paz,
que haya pan en la mesa del pobre,

dignidad en su casa y su hogar.

Por los Caminos de Vicente

Eduardo Salas A.

En las entrañas de un vientre fértil,
Dios me arrullaste y me acariciaste,
amor de madre, me fuiste formando,
y en tu regazo aprendí a querer.

Y me llamaste, Señor, me dejé caer,
y me formaste, alfarero, me restauraste,
con voz de niño, con miedo, con fe,
te digo que sí, quiero ser parte de ti.

Soy vicentino
que busca en el pobre el amor de su Dios,
por los caminos
anuncio su amor, su justicia y su paz,
soy un heraldo
que anuncia a su rey, a su Dios y Señor,
nos ha amado, nos ha liberado,
nos quiere dignos, nos quiere humanos.

Entre los pobres levantas tu casa,
entre sus voces nos llamas sin pausa,
que no haya llanto en la casa del pobre,
que no haya olvido, que no falte el pan.

Iré llevando tu voz, no claudicaré,
corazón tierno, amante, incondicional,
no más ultrajes que hieren al hombre,
y a cada mujer, ya no más humillación.


En cada herida aparece el desdén,
en tu agonía descubro el desprecio,
la soledad que encadena a tu alma,
la indolencia que ignora tu mal.

Quiero sanar tus heridas, servirte así,
rostro de obrero, de jornalera, de campesino,
quiero en tu suerte vivir mi pasión,

quiero hacer el bien, quiero hacerte vivir.

Vicentinos de Hoy

Jaime Montoya A.

Derrama, Señor, tu Espíritu
que anide en nuestros corazones
aliente nuestra oblación
para arrancar en este mundo las cadenas.
Que el fuego de tu poder
nos impulse a proclamar tu palabra,
obreros forjando dignidad,
misioneros de tu caridad.

Vicentinos de hoy,
promotores de igualdad,
humildes servidores de los pobres.
Vicentinos de hoy
seguidores de Jesús,
anunciando a tu pueblo, libertad.

Haznos, Señor, profetas,
y a tu pueblo gritaremos tus promesas,
que sacie a los pobres de pan,
de esperanza, de amor y salvación.
Podamos tu amor reflejar,
tu cariño y toda tu ternura,
que anime a tu pueblo a seguir
construyendo justicia y caridad.

Caminos de Luz

Eduardo Salas Arce

Quiero que juntas, sentadas al fin
en torno a una mesa poder compartir,
pan solidario, cariño, amistad,
entrar en tus sueños, tu amor merecer.

Viviendo tus sueños mis manos colmar
escucha a tus voces y tu realidad
oír por tu lengua la voz del Señor,
La savia de un pueblo, que invita a servir.

Quiero a esta tierra mi vida entregar,
Seguir por las huellas de Luz al andar,
Ser mano amiga, ser cómplice y más
De las preferidas, humildes de Dios.

Vivir en mi pueblo, sentir a mi Dios,
Hermana del viento, amiga del sol,
simiente del surco, ser agua y ser luz,
hoguera que abriga, calor fraternal,

Viviendo tu vida yo pueda sentir,
el calor de mi tierra poder descubrir.
Lucero que anuncia el amanecer,
la fuente de un Dios, nueva humanidad.

Gritar por la tierra, anunciando la paz,
que todas tendremos la tierra y el pan,
Que hay un mañana, para ti y para mí

Que Dios es cariño, ternura y valor.

El Murmullo de los Pobres

Eduardo Salas A.

El murmullo de los pobres,
en los pueblos olvidados,
los sin tierra, sin amparo,
los nativos expulsados,
Dios errante que interroga,
en sus lenguas ignoradas.

Cada madre maltratada,
cada niña postergada,
cada niño abandonado,
la inocencia agraviada
Dios dolido que nos llama,
en el llanto sin consuelo.


El murmullo de los pobres,
en cada joven sin futuro,
en sus voces silenciadas,
su esperanza fatigada,
Dios atento que reclama,
en sus manos que se cierran.

La pobreza ambulante,
las ciudades que mutilan,
la riqueza que ofende,
el poder que nos domina,
Dios herido que demanda
En el clamor de cada pobre.


Habitaré y caminaré,
yo mi vida entregaré,
con cada pobre yo lucharé
y su destino compartiré.

Gritaré y anunciaré,
Un apóstol yo seré,
con mi pueblo arriesgaré
y en Ti, mi Dios, yo viviré.


Cada vida que se entrega,
esa fuerza sin descanso,
cada pan que se comparte,
el amor que nos abriga,
Dios querido que apareces
en los ojos de los pobres.

El murmullo de los pobres,
la ilusión que siempre habita,
la alegría que contagia,
la mirada que confía,
Dios hermano que construyes

una patria para todos.

martes, 16 de septiembre de 2008

Bonifacia

Eduardo Salas A.

Bonifacia, amor de madre,
Bonifacia, amor paciente,
Bonifacia, amor prudente,
amor que quiere seguir a Jesús.

Pequeñez humilde y fuerte que alaba a su Dios,
amor valiente que se entrega a amar.
Servidora de pequeñas y olvidadas,
las humildes que el amor abandonó.

Tan confiada del Señor, que la protege
generosa, ofrecida a servir,
ofreciendo pan caliente en la miseria,
construyendo la justicia y dignidad.


Con paciencia, con coraje, con ternura,
va tejiendo el camino de unidad,
liberando a la mujer de su atadura,
servidora de un Dios que ama la igualdad.

Hay camino, hay simiente, hay decisión
hay espera como ruego en Nazaret.
Hay ternura en Jesús, José y María
y es que viene libre, nuestra libertad.

Bonifacia, Promesa de Dios

Ynés Franco

Mujer sencilla,
promesa de Dios eres tu,
mujer tan libre
que arriesgas por la humanidad.

Mujer paciente,
supiste seguir a Jesús,
con gesto heroico,
venciste toda adversidad.

Te miro, te quiero y entiendo el por qué
callaste y amaste como en Nazareth
la vida le diste impulsando el Taller,
mujer de coraje, mujer siempre fiel.

Mujer sensible,
resuelta a forjar dignidad,
con las mujeres
mas pobres de la sociedad.

Mujer tan recia
que engendras justicia y verdad,
profunda, humana
que invitas a la libertad.


Mujer valiente
cuán fuerte en su debilidad,
audaz, entera,
que animas siempre a caminar.

Por donde pasas
nos dejas los retos de ser,
mujeres libres, anuncio de vida mejor.

Entre el Silencio y la Esperanza

Jaime Montoya

Supiste desde niña de trabajo
tus manos amasaron sin querer,
el dolor que conlleva la pobreza
y la lucha diaria por vivir.
Así fue como tú encontraste al Señor
en lo cotidiano de tu trabajar,
bordaste al corazón la vida oculta de Jesús,
encarnado en el taller de Nazareth.

Entre el silencio y la esperanza
estabas tú, siempre fiel
de un Dios que compadece a los humildes
trabajando y compartiendo su sudor.
Entre el silencio y la esperanza
estabas tú, siempre fiel
con el corazón dispuesto al perdón
y al trabajo como herencia del Señor.

Alumbraste una nueva esperanza
“apostar por la mujer en su labor,
llevándola a una vida digna,
sacándola de la marginación.”
Todo tu corazón guardaba sin hablar
una cruz que tu cargabas sin razón,
y el tiempo se encargó de darte tu lugar,

tu lugar en el trabajo y la oración.

Las Manos del Querer

Eduardo Salas A.

Las manos trabajadoras
que pintan la creación
con fuerza, sudor y llanto
van tejiendo dignidad;
son manos que por la tarde
fuego, abrigo y calor,
alimento y ternura,
sabor y amistad,
son manos que en el cansancio
se unen para festejar.

Manos que acogen la vida,
manos que acogen a un Dios,
manos de mujer sencilla,
manos de liberación,
son manos de Bonifacia,
son las manos del querer.

Las manos que en el silencio
construyen la igualdad,
las manos que en sus intentos
animan fraternidad,
son manos que no se cansan
cuando hay que reclamar,
son manos que no claudican
por buscar la unidad,
son manos que nos ofrecen

a un Dios para festejar.

Mujer del Pueblo

L: Andrea Ramos ssj
M: Eduardo Salas

Mujer de nuestro pueblo,
mujer de justicia y verdad, =
sabes a montaña, taller
cielo, tierra y mar. =

La historia tiene hoy
rostro de mujer,
en búsqueda y esperanza,
en hambre y libertad,
mujer que sigues adelante
entre las risas y las calles,
mujer de pasión y lucha
y bendita rebeldía.

El Dios del pueblo, Dios vivo,
Señor de nuestra historia,
sabe de tus memorias
con tu sangre bien tejidas,
de espacios de mil vidas,
de panes compartidos,
de tu caminar peregrino,
ay! mujer de nuestra historia.

La historia tiene hoy
rostro de mujer,
en búsqueda y esperanza,
en hambre y libertad,
mujer que sigues adelante
entre las risas y las calles,
mujer de pasión y lucha,
y bendita rebeldía.

Sabes a camino
por años emprendido,
sabes a resistencia,
utopía e ilusión,
mujer, tierna impaciencia,
tierra fértil y calor,
palabra encendida,
en las entrañas de tu pueblo,
tu nombre hoy florece

en el canto de tu pueblo.

Me Llamaste a Servir

Jaime Montoya

Llegaste cuando menos te esperaba
entraste en mi vida como el sol de amanecer,
viniste con tu brisa tan serena
sonreíste y cautivaste mi querer.

Porque Tú me has elegido desde siempre
a proclamar tu verdad y tu amor,
me enseñaste el motivo de entregar el corazón,
y sabes que por Ti y por tu pueblo mi vida daré.

Supiste encaminarme por tus sendas,
me enviaste por caminos muy difíciles de andar,
confías ciegamente en mis fuerzas,
me enseñaste a crecer y madurar.

Ahora quiero estar en tu camino
servirte y ser testigo de tu vida en Nazareth
hallarte en cada rostro desvalido

y anunciarte por los pueblos con valor.

Amen a Jesús

L: P. Francisco Butiña
M: Eduardo Salas


Que la gracia de Jesús
se derrame en ustedes,
saben cuánto las quiero
cuánto me costó dejarlas.

La oración no es un estorbo
cuando hay que laborar
ni el trabajo impide orar,
cuando hay un gran amor.

El trabajo es oración
cuando nace del corazón,
nunca pierdan la confianza,
ánimo y adelante.

Amen a Jesús, amen a Jesús,
el amor es buen maestro
para todo lo que es bueno.
Amen a Jesús, amen a Jesús,
el amor es buen maestro
para todo lo que es bueno.

Los Talleres de Nazaret
serán un paraíso
cuando velen por los pobres,
cuando agraden al Señor.

Amen la pobreza,
sean humildes y sencillas
que no haya desaliento
que detenga su caminar.

Nuestro Dios mira con bondad
su trabajo y su entrega,
sean buenas, sean justas,

eso es todo lo que importa.

Mujer

Eduardo Salas A.  


Quiero a tu lado el camino andar
con tus intentos quiero vivir,
con tus grandezas, con tus temores,
con esa fuerza, con tu dolor.
Bendito amor que sabe amar.

Mujer que arriesgas, que desafías
caminos nuevos, pueblos hermanos,
con sí amante construyes libre
sonrisa y vida, ternura y fe.
Bendito amor que quiere alumbrar.

Mujer que ríes, mujer que creas
hasta que auroras quieres nacer,
son tus entrañas nuestra esperanza,
es tu misterio, seguridad.
Bendito amor que sabe luchar.

Mujer que tejes paciente y libre,
justicia viva, nueva alborada,
en el silencio de tus memorias
decides libre tu libertad.
Bendito amor que nos hace vivir.

Mujer que amas, mujer que acoges,
mujer que atraes, mujer que sueltas,
mujer que un día, en el silencio
quiso con Dios, dar libertad.
Bendito amor que al pueblo amó.

Nazaret, Nazaret

Eduardo Salas A.

Por las calles y los días
buen vecino nos conoces,
por los barrios, por la vida
buen amigo nos ayudas,
voz atenta, voz de justicia,
palabra viva que ayuda a vivir.

José amigo, José obrero,
carpintero, puliste a Jesús,
compañero de lo cotidiano
de un pueblo en espera de Dios.
Ternura firme que supo enseñar
a ser un hombre al hijo de Dios.

NAZARET, NAZARET,
PUEBLO ESCOGIDO, CASA DEL SOL
TALLER SENCILLO, TALLER DE POBRES
TALLER QUE SUPO A DIOS ACOGER.
NAZARET, NAZARET,
HOGAR HUMILDE, POBREZA Y CALOR,
MESA CALIENTE, PAN COMPARTIDO
HOGAR DEL POBRE, HOGAR DE DIOS.

Trabajando con alegría
manos unidas un solo cantar,
laborando, templando el alma
forjando el sueño y la dignidad.
camino abierto, afán solidario
taller bendito, forjó a Jesús.

María buena, señora, mujer,
vecina, amiga, compañera,
virgen, bendita, libre y cercana,
de las humildes, de los hambrientos.
Mujer sensible que supo arriesgar

ver a su Dios su promesa cumplir.

Centinela de la Esperanza

Jaime Montoya A.

Quiero ser centinela de esperanza
Quiero ser guardián del amor
Descubrir con la aurora la vida que el Señor
Nos ofrece en cada hora.

Quiero ser centinela de esperanza
Y poner mi esfuerzo en la unidad
Con los hombres y mujeres que construyen sin cesar
Fuertes lazos de fraternidad.

Y TRABAJAR CON MI PUEBLO EN LIBERTAD,
GESTANDO NUEVOS TIEMPOS QUE VENDRÁN,
DE LA MANO CAMINAR,
AVANZANDO EN NUESTRO ANDAR,
POR LA VIDA
Y EN LA PAZ QUE SÓLO EN TI SE PUEDE HALLAR.

Quiero ser centinela de esperanza,
Quiero ser consuelo en el dolor,
Secar el llanto amargo y en los ojos ver nacer
La alegría y la esperanza de vivir.

Me urge ser centinela de esperanza,
Y llevar justicia e igualdad,
Curando corazones, devolviendo dignidad,
Alzando el rostro humilde en la verdad.

Gracias

Eduardo Salas Arce

Sólo para decirte gracias,
cada espacio, cada encuentro, cada ser humano,
sólo para cantar tu amor,
en la cima de mis plenitudes y en el dolor,
estás tú, siempre tú,
ilusionado en mis anhelos y mis sueños,
sobreviviendo mis fracasos y mis miedos,
creyendo en mi, queriéndome, junto a mi.

Sólo para decirte gracias,
sólo para reconocer que eres Dios,
Sólo para entonar tu nombre
que me abriga, me acaricia y me levanta y soy más,
y es que eres Tú, siempre Tú,
porque no hay nada que yo haga si no quieres,
porque mis luchas no son nada si no estás
amándome, urgiéndome, viviendo en mi.

Sólo para decirte gracias,
porque escuchas y haces tuyo el clamor de cada pobre.
sólo para alabarte siempre,
porque restañas todas las heridas con tu amor,
eres Tú, siempre Tú,
con voz que llama, que me busca, que me apremia
que me seduce y que me urge a buscarte
entre mi gente, entre las calles, en mi país.

Sólo para decirte gracias,
tu cariño que desborda y tu amor que me hace libre,
sólo para entregarme a Ti,
corazón de un Dios que no se cansa de amar,
y es que eres Tú, siempre Tú,
naturaleza, tierra, patria, madre,
calor, afecto, compresión, ternura,

manos unidas, fraternidad, eres mi Dios

Esperanza de los Pobres

Eduardo Salas A.

Con ternuras del buen Padre,
con clamores de la Madre,
con las manos fatigadas,
te encarnaste en nuestro mundo.
Voz que arrulla al amar.

La justicia como afán,
el cariño como regalo
y compartes con nosotros
nuestro pan, nuestra canción.
Voz que se une al caminar.

DÍA A DÍA, CODO A CODO,
HAMBRE A HAMBRE, PIEL A PIEL,
EN TU GENTE ESTÁ NACIENDO
UNA PATRIA PARA TODOS.
CANTO A CANTO, RISA A RISA,
SIN DESMAYOS, SIN RENCORES,
ES TU VOZ UN NUEVO ANUNCIO
MI JESÚS DE NAZARETH.

Entre el polvo, entre las calles,
entre esteras, en los barrios,
compañero de pobrezas,
levantaste a la mujer
Voz que grita la igualdad.

No hay espacio pa’ la pena,
no hay cabida al desamor,
el taller que nos libera,
el taller nos da la vida.

Voz que canta al laborar.

Semillita Misionera

Ynés Franco O. – Gilmer Torres R.

En la aurora de la vida,
Rumor, susurro y brisa
Tu rostro nos sonreía,
Nos abrigaba una caricia.

Tu voz erguida al viento,
Gritando la gran noticia,
Libertad para todos
Los oprimidos y los cautivos.

MARIA DE LA MERCED,
SEMILLITA MISIONERA,
=TUS HERMANAS YA CAUTIVAN
EN NUESTRAS VIDAS, EN NUESTRAS TIERRAS=.

Semillas de vida nueva,
De vida liberadora,
Germinan tu corazón
La paz futura que el mundo añora.

Hermana de los que sufren
Los pobres, los olvidados,
En cada tierra que pisas
Abrazo y fiesta del bien amado.


Caminas junto a tu pueblo
Mujer apasionada,
Tejiendo la nueva historia
A fuerza y canto, sudor y llanto.

Perdida en medio de todos,
Mujer enamorada,
De la mano de los pobres

Testiga fiel de la esperanza.

Que por Mí no quede

Eduardo Salas A.


Que por mi no quede una sonrisa por nacer,
Que por mi no quede algún hambre sin saciar,
Que no me abandone la esperanza y su lugar,
Entre tanta muerte, indiferencia y omisión.

Que por mi no quede algún niño sin amar,
Que por mi no quede alguna niña sin leer,
Que el abecedario deletree humanidad,
Que mi amor abrigue el frío de la soledad.


DANOS TU AMOR ARDIENTE PARA AMAR SIN VACILAR,
DANOS TUS MANOS FUERTES PARA NUNCA RESIGNAR,
DANOS TU OÍDO ATENTO AL MURMULLO DE LOS POBRES,
VOCES DE LA INOCENCIA, UN CLAMOR, UNA ORACIÓN.

DANOS TU AMOR ARDIENTE PARA AMAR SIN VACILAR,
DANOS TUS MANOS FUERTES PARA NUNCA RESIGNAR,
DANOS TU VOZ VALIENTE, DANOS FUERZA Y DECISIÓN,
DANOS TU CORAZÓN, JESÚS, AURORA Y DIGNIDAD.


Que por mi no quede una frontera puesta en pie,
Que por mi no quede ningún trecho sin andar,
Para abrir los surcos, para compartir el pan,
Frutos de justicia, vida y solidaridad.

Que cada mañana, “primer día” del amor
Venza al desafío, nuevo riesgo y novedad,
Enmendar desprecios, los olvidos reparar,

Llenar de colores, el amor hacer brillar.

Constructora del Reino

Jaime Montoya

Ay! obrera que con tus manos
le das forma a la obra de Dios,
cincelando los corazones
descubriendo tu ser interior.
Ay! obrera que con tus pasos
nos muestras caminos de fe,
recorriendo por los rincones
y ayudando a tu pueblo a crecer.
Son tus manos trabajadoras
y tus pasos ya en la mies…

QUE ANUNCIAN AL DIOS VIVIENTE
QUE TRABAJABA EN NAZARETH
QUE COMPARTE AHORA CON SU PUEBLO
SUDOR Y LUCHA, ESPERANZA Y PAN.

Ay! obrera que con tu sonrisa
vas mostrando tu sencillez,
y contagias de tu alegría
en tiempos de tempestad.
Ay! obrera que con tu mirada
vas atenta a cualquier señal
que descubra el rostro de Cristo
que espera la igualdad.
Tu mirada muestra firmeza,
tu sonrisa nos da el calor.

Ay! obrera que con tu esfuerzo
y tu diario trabajar
vas rompiendo cadenas injustas
que nos quitan la libertad.
Ay! obrera que con tu vida
de constante perseverar
luchas, amas, sufres y mueres
devolviendo la dignidad.
Es tu esfuerzo que nos libera

testimonio de vida en la fe.

Por Amor a Dios

Eduardo Salas Arce

Todo por amor a Dios
mi vida, mi andar, todo mi afán,
todo por amor a Dios,
que sostiene mi corazón.
Todo por amor a Dios
mi trabajo, liviano ha de quedar,
todo por amor a Dios,
su Reino he de anunciar.

MARÍA FRANCISCA, LA BUENA MADRE,
MARÍA FRANCISCA, LA DEL PERDÓN,
MARÍA FRANCISCA, LA ESPERANZA,
MARÍA FRANCISCA, LA DE JESÚS.

MARÍA FRANCISCA, CARIÑO AMANTE
MARÍA FRANCISCA, DE LOS HUMILDES,
MARÍA FRANCISCA, SEMILLA FÉRTIL,
MARÍA FRANCISCA, LA DE JESÚS.

Todo por amor a Dios
del amor a un Dios que se hace pobre,
todo por amor a Dios,
curando olvidos, la soledad.
Todo por amor a Dios
sin cansancios, sin fatigas,
todo por amor a Dios,
con mi pueblo he de andar.

Todo por amor a Dios
cautiva del pobre he de quedar,
todo por amor a Dios,
su justicia he de lograr.
Todo por amor a Dios,
mi alegría, mi canto y mi oración,
todo por amor a Dios,

un pueblo nuevo, la dignidad.

El Canto de la Sierva

Eduardo Salas A.

En el silencio
escuchas siempre al corazón,
en el silencio
surge serena la verdad.

Guarda tu corazón
de los apremios del discurso
guarda tu corazón
de las palabras que te ensalzan,
en el silencio vive el Espíritu
en el silencio se gesta la paz.
en el silencio.
-------------------------

En la paciencia
vive despierta la justicia,
en la paciencia
tiene sentido el creer.

Guarda tu corazón
de los deseos del poder,
guarda tu corazón
del instalarse y el no ver,
en la paciencia brota la vida
en la paciencia se nutre la esperanza
en la paciencia.
----------------------------

En la confianza
tienen sentido tus intentos,
en la confianza
asoma limpia la unidad.

Guarda tu corazón
del desvarío en lo seguro
guarda tu corazón
del sinsabor que da el olvido.
En la confianza brota el perdón,
en la confianza surge el amor,
en la confianza.
--------------------------

En el trabajo
nace la solidaridad
en el trabajo
tiene color la dignidad,

Guarda tu corazón,
de la conjura del orgullo,
guarda tu corazón
de la soberbia que destruye
en el trabajo está el camino,
en el trabajo eres más tú
en el trabajo.
------------------------

En la oración
vive paciente la humildad,
en la oración
nos une viva la amistad.

Guarda tu corazón
del menosprecio a la plegaria,
guarda tu corazón
del activismo que nos mata
en la oración se alegra el alma
en la oración se funde un pueblo
en la oración.

La Fiesta de la Vida

Eduardo Salas A.

Que se acabe todo el llanto
Que termine ya el dolor,
Que la vida se nos viene
Nuestro Dios nos viene a amar.

Que se acaben las distancias
Nadie fuera ha de quedar,
Todos juntos, muy unidos
Nuestro Dios va a liberar.

No te pierdas, te retires
No decaigas en tu amor
Tu esperanza es más grande
Nuestro Dios contigo está.


Tu cariño, Dios querido
nos anima a luchar,
Un espíritu que arriesga,
Corazón para vivir.

Son tus ganas nuestra fuerza
es tu voz nuestro esperar
Dios amigo y compañero,
vamos juntos a bailar.

Es tu fuego, Dios amado,
La promesa, nuestro afán,
De una patria en justicia

Un país pa’ celebrar.

domingo, 14 de septiembre de 2008

De Historias

Eduardo Salas A.

No me olvido, ni me engaño
cómo fue que amanecimos,
una patria dividida, un pueblo incomprendido,
unas gentes ninguneadas, y mujeres maltratadas.
La historia no me sirve
cuando calla, cuando oculta
es memoria la que vive
y alimenta nuestra vida.

No me olvido, es imposible
como explican la pobreza
que los pobres no trabajan, que la empresa es bendecida,
las promesas prometidas, las mentiras mentirosas.
La historia no me sirve
cuando miente, cuando mata
es memoria la que vive
y alimenta nuestra vida.

No me olvido, no se borra
cada rostro, cada nombre
la presencia, la ausencia,
cada desaparecido,
cómo en nombre del futuro
aniquilaron el cariño.
La historia no me sirve
cuando olvida a los humildes
es memoria la que vive
y alimenta nuestra vida.

No me olvido, patria, madre,
cuánto amaba, cuánto te amo,
con mi sangre roja y blanca, blanca y roja toda mi alma
si de niño te adoraba, enamorado por tu suerte.
La historia no me sirve
si es museo, si es nostalgia
es memoria la que vive

y alimenta nuestra vida.

Caminos

Eduardo Salas A.

Hay caminos que nos unen
mano abierta, abrazo tierno.
Hay pisadas que congregan
huellas nuevas, huellas viejas.
Mucha vida compartida,
regalada en esperanza,
hay cansancios, hay fatigas,
de un Dios que se reparte.

Hay caminos de trabajo,
de oficios, de quehaceres,
manos duras, manos fuertes
que se entregan sin esperas.
Hay caminos que nos llevan
con un Dios que ama y canta,
muchos sueños en camino,
un país por levantarse.

CAMINAMOS, COMPAÑERO
POR LA TIERRA QUE TENEMOS,
CAMINAMOS, COMPAÑERA
NUESTRO DIOS VA CON SU PUEBLO.
CAMINAMOS, COMPAÑERO
CONSTRUYENDO VIDA NUEVA,
CAMINAMOS, COMPAÑERA
NUESTRO DIOS VA EN TU MIRADA.

Hay caminos de alegría
de encuentro y de acogida,
de esperanza y armonía,
de la historia trabajada.
Hay caminos que seducen,
de un Dios que canta y baila,
de un pueblo en alborada

porque ama, porque lucha.

A la Vida

Ynés Franco O.

Mujer de la calle
de manos sencillas
que abrazas la tierra
que enseña a vivir.
Mujer sudorosa
tranquila que olvida
que siempre camina
en misterio hacia Dios.

Te miro y aprendo
que nada es de uno
nosotros, familia
la comunidad.
Tus gestos trasmiten
la mano extendida
que invitan a un pueblo
a vivir en calor.

Tus pasos muy firmes
que engendran la vida
semillas cogidas
del rostro de un dios
que clama, que llama,
que exige, reclama,
un nombre, una tierra,

un mundo mejor.

Para Ti, Señor

Eduardo Salas Arce

Para Ti, Señor
es nuestra alabanza,
para Ti, Señor
cantamos para Ti.

Pronto será el día
¡qué ya llegará!
de nuestra esperanza
¡que pronto vendrá!
brille tu justicia,
tu Reino, Señor
una patria digna,
tu Reino de paz.


En Ti, Señor
confiamos y esperamos
en Ti, Señor
está nuestra libertad.

Te adoramos Padre,
¡por tu salvación!
te alabamos Madre,
¡por todo tu amor!
siento en mis entrañas
ganas de vivir,
vivo entre mi gente
en fraternidad.


Por Ti, Señor
soñamos y luchamos
y es por Ti, Señor
tenemos ilusión

Ya no habrán tinieblas
¡brillará tu luz!
ya no habrán temores
¡podremos lograr!
un pueblo de hermanos
que puedan vivir
trabajando juntos

por el porvenir.

Reconciliación

Eduardo Salas A.

Recibe patria mía este amor herido
por hacerte linda, por hacerte justa, en paz.

Estaba el cielo limpio, presagiaba auroras
desde nuestras hambres clamamos al cielo,
bajaron del monte, vinieron del viento
pintando de sangre, sembrando el pavor.
No miento al recordar cómo llegó la angustia,
se tiñó de miedo, se inundó de ausencia
dicen por justicia, dicen que por bien
esa tierra mía se llenó de muerte, se llenó de horror.

COMO TE EXPLICO HIJO ESTE SUFRIMIENTO,
COMO TE CUENTO MADRE ESTA ANGUSTIA INTENSA
COMO TE HABLO DIOS
DE ESTE DOLOR INMENSO APENAS FLORECIDO
POR CURAR LA MUERTE, POR BUSCAR VERDAD
QUE ME LIBERE EL ALMA,
CÓMO TE CANTO PATRIA
SI PRECISAS VIDA, SI PRECISAS PAZ.

Fue una noche oscura, preparaba al llanto
llegaron con su botas y su prepotencia,
buscando el destino, buscando la muerte
ansiando culpables, queriendo ser dios.
No me pidas que te cuente cómo me usaron,
cómo me abusaron, qué hicieron conmigo
cómo perdí en la memoria el día y la noche
y cómo encontré en el alma

este gajo ansioso que espera florecer.

No me olvido, patria, siento un gran vacío,
hay ausencia en casa, no hay luto, hay duda,
era mi consuelo, era mi tesoro,
era padre, madre, era amigo, hermana.
No me olvido, patria, no encuentro razones,
se me anuda el alma, siento al recordarla
este corazón lacerado, herido,

esta sensación de no estar más sólo
de ser muchos más.

Junto a Mi

Eduardo Salas A.

A menudo están mis manos,
muy cansadas, agotadas,
de tanto entregar, de tanto amar,
de tanto apoyar, de tanto luchar,
y sin poder sentir nuestra libertad.

A menudo está mi voz, gastada y quebrada
de tanto gritar por la libertad,
de tanto clamar justicia y calor,
y sin poder vivir nuestra fraternidad.


PERO SIEMPRE ESTAS JUNTO A MÍ
SIN CANSARTE, SIN ABANDONARME
SIN DEJARME SOLO, AUN EN MIS SILENCIOS
ESPERANDO MIS INTENTOS PARA NO FRACASAR.

PERO SIEMPRE ESTAS DENTRO DE MÍ
COMO VOZ QUE ABRASA Y DA CALOR
CON PALABRAS, CON SILENCIOS, CON PACIENCIA, CON AMOR,
ME ESPERAS Y ME ARRULLAS, ME CONDUCES HACIA TI.

A menudo siento ausentes, cómo faltan los silencios
cómo sobran los consejos y las buenas intenciones
A menudo siento frío, cómo falta la alborada,
cómo en medio de susurros ni tu voz puedo escuchar.

A menudo hemos llegado al inicio de la marcha,
unos pasos aislados por caminos disparejos,
la miseria sigue viva, y los indolentes crecen

no hay caminos, no hay salidas, todo empieza otra vez.

Creer en Ti

Enrique Mesías C.
Hoy la esperanza quedó en el invierno
y es más difícil mirarte a los ojos,
hoy la ciudad me ha devuelto una pena
no puedo hablarte o decir que te quiero.

Pero el Espíritu ha dicho que salga
que hay alegría en los campos silvestres

Si la injusticia destruye la vida
y es más difícil mirarte a los ojos
si cada vez hay más miedo en el alma
si cada día es oscuro en tu corazón.

Hoy el Espíritu ha dicho que salga
que es necesario volver a la tierra.

Y creer, y vivir, y pensar en el árbol sembrado allí.
Y abrazar y cantar y reír con el atardecer,
y soñar y esperar y sentir que la mar espera por ti
que el camino y el monte serán siempre nuestro lugar.
Y soñar y abrazar y creer
Y soñar y abrazar y creer en ti.

Y creer, y vivir, y pensar en el árbol sembrado allí.
Y abrazar y cantar y reír con el atardecer,
y soñar y esperar y sentir que la mar espera por ti
que el camino y el monte serán siempre nuestro lugar.
Y soñar y abrazar y creer

Y soñar y abrazar y creer en ti.

Nana de la Esperanza

Ynés Franco O.

Mi niño fuerte razón de vida
caminas lento pero seguro
calor me dices que tengo frío
yo te imagino libre y feliz.

Si en tu camino no encuentras alas
firme y seguro yo te prometo
que haré posible, razón y encuentro
entre tu gente rostro feliz.

El sol ya sale el viento sopla,
el arco iris nos muestra todo
el verde bosque nos dice cuando
veremos frutos que enjuguen miel.

Tus brazos crecen, tu cuerpo enciende
el fuego ardiente que engendra vida
tu voz me dice me siento fuerte

pa’andar seguro en mi libertad.

Vivir a tu Lado

Eduardo Salas A.


Para vivir a tu lado  

no necesito riquezas, 

para seguirte los pasos 

no necesito prudencias, 

para cantar tus grandezas 

sólo requiero la vida; 

para vivir tus promesas 

sólo preciso la vida. 

Tu corazón, mi morada. 

Tu corazón, mi esperanza. 

 

PORQUE HAS SABIDO LLAMARME, JESUCRISTO 

MI CORAZÓN TE AGRADECE. 

PORQUE HAS QUERIDO AMARME, TAYTA LINDO 

MI CORAZÓN TE AGRADECE. 

 

Ya no te angusties hermanita 

nuestra esperanza se ha cumplido, 

no desesperes hermanito 

ya nuestro Dios ha vencido. 

Une tu mano a mi mano 

nuestro camino es muy largo, 

une tu fuerza a mi fuerza 

sembraremos la justicia. 

Adiós, adiós a la muerte. 

Adiós, adiós las miserias.